Bien, con esta tercera parte termino la "serie" dedicada al negocio de los dominios. Así que para leerla recomiendo la lectura de las dos primeras.
Y es que tras analizar las compras y ventas de dominios en las que intervienen cifras astronómicas poniendo como ejemplo a Christian Chena, toca ahora hablar de la especulación y del negocio que supone esto para los agentes registradores.
Porque claro, aquí hablamos de esa especie de nube que supone todo esto de los dominios, y hemos tratado sobre la cúspide, sobre las grandes cifras, pero también hay una base de compradores masivos y especuladores que buscan sacar tajada del asunto.
Y no son sólo ya los antiguos casos de personas que registraron en su día nombres de dominio asociados a famosos antes que éstos, sino aquellos que tratan de lucrarse adquiriendo nombres genéricos de extensiones, digamos, poco habituales, además, claro está, de los que aprovechan los fallos de las entidades gestionadoras de las extensiones regionales de dominios.
En este último caso tenemos un vergonzoso ejemplo en ESNIC, la entidad que gestiona los dominios .ES españoles, y un fallo garrafal relacionado con un blog que en las últimas semanas ha llenado de polémica la blogosfera. Sí, el inimitable y lamentable (por parte de ESNIC) blog www.com.es (no pongo un enlace porque ya tiene bastantes), de Ferrán Arricivita. Alguien podría preguntarse qué nombre de dominio es ése, cuál es su extensión y por qué le han dejado registrarlo. Pues bien, el nombre de dominio es www y la extensión es .com.es. De hecho, si entráis por www.www.com.es dáis con el mismo blog. Esto claramente no está permitido según las políticas de ESNIC, pero el dominio se concedió y su comprador supo sacar provecho.
Pero los errores de las entidades gestionadoras de los dominios no sólo provienen de ahí (el caso de www.com.es es anecdótico), sino de concesiones de dominios disputados a personas inadecuadas en los procesos de liberalización de los dominios. No hay más que buscar en Google injusticia+esnic y podremos encontrar decenas, sino cientos de casos de irregularidades en el proceso de liberalización de los .ES en noviembre de 2005. Por suerte, en España parece que sentamos precedente, y esto no se notó tanto en el caso, por ejemplo, de los .EU.
No obstante, en estrecha relación con esto último, podemos volver al tema de los especuladores en sí, esas personas que registran de forma masiva palabras genéricas en extensiones nuevas. Y un ejemplo de especulador lo podemos tener (él mismo lo ha reconocido en foros como los de Google Dirson) al propio Ferrán Arricivita, y no hay más que pasarse por su blog antes mencionado para toparse con decenas de ejemplos de esta actividad realizados por él mismo, aprovechándose de extensiones recién salidas o liberalizadas (o poco explotadas) como .BR, .MOBI o .TO, y registrando palabras genéricas en castellano y en otros idiomas. Y luego la mayoría de esos dominios (no me refiero a Ferrán) los podemos encontrar en Sedo, ya que han sido registrados exclusivamente para ser parkeados en este sistema (o similares) para ganar unos cuantos dólares mientras esperan a ser vendidos. Eso por no hablar de foros ya mencionados en la primera parte de este artículo, como Namepros.com o DomainState.com, en cuyos post nos podemos encontrar dominios de lo más curioso.
Se trata en la mayoría de los casos de dominios sin valor fuera de esa nube de la que hablo, de ese grupo de compradores/vendedores/(especuladores) de dominios y que, salvo contadas excepciones (como, por ejemplo, go.to), son nombres de los cuales se espera obtener cantidades mayores o menores en su venta pero que son poco más beneficiosos a la hora de montar una web que cualquier palabra inventada con extensión .COM.
Así que mientras que unos gastan miles de dólares en registrar (y prerregistrar) de forma masiva estos dominios con palabras genéricas, los que de verdad van a usarlos para montar una web en serio, y no sólo para especular con ellos, se quedan con las manos vacías, como pasó con los .ES, muchos de los cuales fueron a parar a las garras de los especuladores.
Personalmente, creo que es obvio que muchos de estos especuladores, no la mayoría, obtienen beneficios (si no, no especularían), pero también es obvio que gastan cantidades monumentales de dinero en humo mayoritariamente. Porque si un especulador registra viajes.to y lo vende en Sedo, seguramente acabará comprándolo otro especulador y éste se lo venderá a otro y así sucesivamente. Pero terminará siendo claramente sobrevalorado, y el último comprador se quedará mirando su dominio con ojos de incredulidad (por no decir otra cosa, que empieza por "gili" y termina por...).
Y de todo esto también sacan tajada los registrars (por no hablar de las webs de subastas y de compra/venta). Por ejemplo, GoDaddy es el primer agente registrador de dominios del mundo por número de registros realizados, con más de 17 millones. ¿Alguien se cree que todos estos dominios son registrados de buena fe, porque alguien quiere montar una web y registra un dominio? Evidentemente, no existen estadísticas sobre esto, pero apuesto a decir que, como mínimo, fácilmente la mitad de esos dominios están registrados con fines especulativos, y no hay más que ver que en foros como Namepros.com o DomainState.com, la mayoría de los dominios en oferta para su venta están registrados en GoDaddy. Y ojo, TODOS los registrars obtienen beneficios de esto, lo que pasa es que la empresa de Bob Parsons es líder y tiene unos precios bastante jugosos, por eso la pongo de ejemplo. Y esos precios son más jugosos todavía comprando en grandes cantidades. De hecho, en cualquier registrar es así, y casi todos (por no decir todos) incluyen una opción de registro masivo.
Está claro, el mercado de los dominios mueve millones de dólares y hemos visto que tanto los empresarios innovadores (para algunos otra cosa) como Chena, como los especuladores autorreconocidos, sacan tajada de ello, al igual que las empresas registradoras. Todos ellos están en su derecho de hacer lo que hacen y, por supuesto (salvo contadas excepciones muy sonadas) lo que hacen es legal e incluso defendible. Al fin y al cabo, los dominios están a disposición de todos, y todos podemos registrar uno, diez, o diez mil.
Pero si a algo perjudica todo esto, es precisamente al propio espíritu de internet, a la diversidad. Porque si yo monto una web de una temática y quiero hacerme con un buen dominio, probablemente alguien ya haya registrado los principales TDLs de todas las entradas del diccionario de la RAE, y me tendré que aguantar o pagar una cantidad ridículamente alta por el dominio al especulador de turno.
Y así surgen nombres como DUAMU.COM, que sabe Dios lo que significa ;-)
NOTA: para evitar confusiones de cualquier tipo, cuando hablo de especulador y especulación no me refiero al sentido peyorativo del término, sino al estricto (efectuar operaciones comerciales o financieras, con la esperanza de obtener beneficios basados en las variaciones de los precios o de los cambios). No es mi intención que nadie se sienta ofendido, sólo describo la realidad desde mi punto de vista con las palabras que me parecen más adecuadas.
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